Hay obras que todos deberíamos escuchar al menos una vez en directo, porque nos conectan con la esencia misma de la música. Entre ellas se encuentran elConcierto para oboe en re menor de Alessandro Marcello y Las cuatro estaciones de Vivaldi: dos pilares indiscutibles del repertorio barroco que siguen emocionando, sorprendiendo y cautivando generación tras generación.

